La película dirigida por el español Fernando Trueba, primera colombiana en recibir un Goya, se rodó en varios lugares icónicos de Medellín y dejó beneficios al sector audiovisual local.
El rodaje de la película El olvido que seremos, estrenada en Colombia este martes 15 de junio y cuya trama se desarrolla principalmente en Medellín, le dejó a la ciudad inversiones por más de $1.000 millones y beneficios al sector audiovisual local que estuvo involucrado en esta gran producción, ganadora el pasado marzo del Goya a Mejor Película Iberoamericana.
La Comisión Fílmica de Medellín, entidad de la Alcaldía que busca agrupar a todos los proveedores de servicios relacionados con producción audiovisual, hizo un recuento de los beneficios recibidos y del apoyo ofrecido para el desarrollo de la película, cuyo rodaje se efectuó a comienzos de 2019 en más de 15 locaciones importantes de la ciudad, entre ellas el edificio del Ferrocarril de Antioquia, el Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe, la Universidad de Antioquia, el Edificio San Ignacio, el Museo de Antioquia y el Aeropuerto Olaya Herrera.
Varios medellinenses participaron en esta producción, tanto en lo relacionado con logística, alimentación, transporte y hospedaje, como en las diferentes labores de rodaje. La Universidad de Antioquia dispuso de un equipo de practicantes para el proyecto. “El desarrollo de esta producción tuvo un impacto importante en el sector audiovisual local, pues cada uno de los departamentos del filme contrató personal de la ciudad”, informó la Comisión Fílmica en un comunicado.
Así mismo, durante el tiempo de rodaje las empresas realizadoras de la película, Caracol Televisión y Dago García Producciones, ofrecieron un taller gratuito sobre producción de cine.
El olvido que seremos es considerada como una de las producciones más ambiciosas rodadas en Colombia; es dirigida por Fernando Trueba (Premio Oscar 1993) y protagonizada por el español Javier Cámara y los colombianos Juan Pablo Urrego, Patricia Tamayo y Aida Morales. Aparte de ganar el Goya, hizo parte de la Selección Oficial del Festival de Cannes en 2020 -evento que canceló sus proyecciones por la pandemia- y clausuró la 68° edición del Festival de San Sebastián.
La película cuenta la vida del médico y defensor de los derechos humanos Héctor Abad Gómez, basada en el libro homónimo escrito por su hijo, Héctor Abad Faciolince. Ha sido elogiada por la crítica por su emotiva historia y el nivel de sus actuaciones.

