REMINISCENCIAS VESPERTINAS
Ensimismado estoy, dejando revolotear mis cáusticos pensamientos en la profundidad de mi Psiquis. Mis inocentes ocelos caramelo permanecen firmes, observando el seductor espectáculo de un paradisiaco ocaso azafranado; junto a mi esta ella, una cautivadora vasija, atiborrada de un amargo y aromático fluido azabache que revitaliza mi apesadumbrada humanidad. De pronto, mi membrana timpánica recibe …